El balón de tiento era el balón que se utilizaba antiguamente para disputar partidos de fútbol. Era una pelota pesada y su peso crecía si se utilizaba en un terreno mojado. En las postrimerías del siglo XIX se practicaba con una pelota que por sus características distaba mucho de ser la que se utiliza actualmente en los más diversos lugares del mundo.
En 1930, la pelota con que se jugaba al balompié representaba un riesgo para los futbolistas, ya que los primitivos balones confeccionados en cuero vacuno o de potro tenían un pico metálico, mediante el que se inflaban, que se replegaba sobre la superficie del esférico, donde era sostenido por un tiento -un cordón confeccionado con el mismo cuero-, lo que significaba una irregularidad que frecuentemente provocaba lesiones en los jugadores.
Los materiales utilizados en la fabricación de los balones de fútbol han evolucionado significativamente a lo largo del tiempo. Desde los primeros balones hechos de cuero vacuno hasta los modernos balones de poliuretano y otros materiales sintéticos, cada avance ha contribuido a mejorar el rendimiento y la seguridad durante el juego.